miércoles, 22 de febrero de 2017

-- Adoptar un Hijo

Vayan ante todo mis respetos a muchas organizaciones de valía. 

¿Pues no resulta que empiezan a resultarme odiosos los programitas de la tele,  diciéndome que mande un euro al quinto coño para que se vacune a un niño? ¿O esas campañas de no sé qué compañas para que adopte virtualmente a un meón por solamente 12 euros al mes?

Si tanta criatura se muere de hambre, ¿por qué leches hay que esperar seis años para poder adoptar una? ¿Qué tipo de negocio negro se esconde detrás de este temita de las adopciones?

¿De veras se quiere acabar con la mortandad infantil? ¿Y por un solo euro la llamada? ¿Por un euro al mes? ¿Por doce euros al año?

 Hay miles de familias esperando a un hijo en adopción. Miles de familias (porque las conozco muy de cerca y cualquiera puede tenerlas a su lado) que no darían solamente un  euro para mantenerlos con vida un año, sino que pagarían alegremente cada día por darles de comer, por darles estudios, por cantarles  una nana, por abrazarlos o por besarlos en cuanto abren sus ojos. 

Miles de familias. Miles de parejas, sean del sexo que sean, que se miran a los ojos cuando ven estos anuncios en la tele... y se dicen sin hablar: "¿un euro?,  ¿un euro... ? Nuestra vida le damos a una criatura de éstas si la tuviéramos aquí ya, en casa, en esta cuna vacía que solamente se ha ido llenando de ilusiones".

No sé quién maneja este tema de las adopciones. 

No sé quién lleva las riendas, quién decide a un buen padre o a una ejemplar madre... No lo sé.  

Pero sea quien sea, no merece estar ahí. 

Si hay tanto niño que muere (no me refiero a quienes tienen a su familia, porque al menos morirán juntos y ya es algo); pero si tanto niño hay solo por estos mundos, ¿a qué viene pedir limosna por televisión? Casi, casi, como la matrona gitana que pide por las calles con un bebé en brazos. Porque me suena a lo mismo.

Dad ejemplo. Dad esas criaturas moribundas a quienes en verdad las quieren... y deben de aguantar seis años de espera y de pesquisas, como si fueran unos padres delincuentes en potencia a los que hay que cachear y vigilar continuamente. Y además, pedirle una especie de fianza de más de 12 o 15 mil euros. Puedo repetirlo: 12.000 ó 15.000 euros... Como si en vez de padres, fueran ellos los delincuentes. O como si debieran de pagar un rescate por dar amor... ¿en qué mundo vivo? ¿En qué mundo vivimos?

Agilizad las adopciones. Habrá menos niños muertos. Menos tráfico de niños. Menos negocio, menos prostitución, menos hijos de puta ganando dinero con todo este tema.

No quiero mandar un euro ni poner un SMS a tal número, para que un niño dure 24 horas más.

Mándadmelo a mi casa. Aseguro que no le faltará de nada. 

Y el euro, para piruletas y chuches.






1 comentario:

  1. Es difícil encontrar algo hoy en día detrás de lo cual no haya un negocio. Sé que es un cliché, pero no por ello es menos cierto: el puto dinero está siempre ahí, gobernándolo todo, o casi todo. Tarde o temprano incluso el dinero desaparecerá, y no me refiero a que será sustituido por el dinero de plástico.
    Suerte con la presentación de la novela, Jesús, que ya falta poco.
    Un abrazo.

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