jueves, 24 de abril de 2014

-- Mi Tablet no funciona.

Vaya mierda de día.

Estaba en la terraza de un bar, tomándome una cerveza, relajado después de salir del curro, con la chaqueta desabrochada, las mangas subidas, las piernas estiradas debajo de la mesa...

Y de pronto, va y se le acaba la batería a la Tablet.

Total.

A mirar los naranjos, a oler el azahar, a observar a un gorrión dando saltitos por el suelo, a una pareja riendo, a un matrimonio haciendo carantoñas a su bebé, a dos ancianos por la acera de enfrente, ella muy tiesa y él apoyándose en ella; a un crío seguido de otros persiguiendo a unas palomas y dando gritos...

El cielo, azul.

El sol, escabulléndose ya y dando unos tonillos rosados allá a lo lejos, ocultándose entre nubes con formas de ovejitas o de corderitos o de tablets como la mía.

Vaya mierda de tarde. Sentado en la terraza de un bar y sin nada que ver por culpa de la batería ésta...

10 comentarios:

  1. Me pasó lo mismo el otro día con el móvil, y había gente alrededor diciéndome, por lo visto, que eran mi familia. Oye, más majos!

    jajaja.

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    1. Jaja... A veces se te apaga el móvil y no sabes ni dar los buenos días. Es así. Un abrazo.

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  2. Hay que ver qué mala suerte y encima con un paisaje como el que describes... ¡vaya por Dios!.... Ya la arreglaste? O todavía sigues apreciando los detalles de nuestra maravillosa ciudad?....jajajaja.

    Besos apretaos, da gusto leerte sin tantos días por medio, Jesús.

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    1. Gracias a Dios o Gracias a mi Retina... En todo caso, gracias a mi ciudad. Y gracias a quien me lee y me manda esos besos apretaos. Nada de ello me da una Tablet.
      Un abrazo, vecina.

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  3. No es tan malo como parece, lo de la tablet. De hecho, es mucho mejor de lo que parece. El truco consiste en cargar poco la batería para que se agote con frecuencia. Pero el secreto, la verdadera genialidad sólo al alcance de unos pocos, es perder la tablet y luego olvidarse de comprar otra.

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    1. Jajajaja.... Escribes poco en tu blog y es una lástima, de veras te lo digo. Pero simplemente como comentarista, llevas adentro ese final inesperado que distingue a un buen cuentista.
      Un abrazo, socio.

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  4. Yo aprecio esos momentos en los que disfrutar de la traquilidad y desconectarse de las tecnologías. Biquiños!

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    1. Yo adoro la vida y al paisaje y a la gente... pero sin pantalla. Nos parecemos. Un abrazo, biquiña.

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  5. Gloria Rosa Bermejo29 de abril de 2014, 15:42

    Qué destino tan cruel, que hace que ocurran cosas como esa, que te obligan a contemplar lo que sucede a tu alrededor, pudiendo estar tranquilamente buscando fotos y vídeos de paisajes en internet. De verdad que te entiendo, amigo, y espero que pudieras cargar pronto la tablet. Un abrazo

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    1. Las únicas tablets en las que he creído en mi vida, han sido las tablets de chocolate y las tablets de turrón. Pero observando la ironía que tu comentario esconde, también he de confesar que una encantadora mujer ha pasado antes por mi pantalla que por mi parque. Y es que la vida, siempre termina sorprendiendo. Y me encanta que me sorprenda... lo que sea. Un besote.

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